La Organización Social de Nuestro Tiempo

…un gran poder demanda una gran responsabilidad

Equipo de Co.Workers trabajando desde casa por el confinamiento 2020
Artículo Original de:
Rut Velazquez
2017-2020 Caracas- Venezuela
Categoría: Pensamiento Social y Economía.

   “tarde o temprano tendremos que abandonar nuestros antiguos hábitos de pensamiento y adoptar otros nuevos. Hábitos que se adapten mejor a la vida en un mundo que vive en presencia del pasado, y que vive así mismo en presencia del futuro, abierto a la creación continua”.   

(Sheldrake 1990: 34, citado por Ugas 2012:60)


La teoría de Sheldrake nos expone ante una inminente realidad la constante de la civilización humana y de la naturaleza que nos envuelve es: El cambio y la transformación.

Hoy vivimos un desafío interesante pero resistente, cambiar de hábitos para dar paso a un nuevo tiempo, bajo la cubierta de un nuevo orden que aún sin definición concluyente opera ya en nuestra cotidianidad, sin pedir permiso, y sin pausa, de forma sutil nos involucra en una era en la que el mundo se conoce con sólo presionar la piel de nuestros dedos contra una tecla, dándonos acceso al concepto más vanguardista de los últimos tiempos, la tecnología, que nos proporciona una época donde nadie puede siquiera imaginar estar incomunicado, donde la vida privada se hace pública en imágenes sin necesidad del periodismo, donde los nietos enseñan lecciones a los abuelos sobre cómo hacerse más sencilla la vida con su uso, nuestras casas están repletas de aparatos o artefactos que hacen posible la resolución de problemas trascendentales para el hombre de cromañón y para nosotros es sólo es una cuestión de rutina.

La civilización humana avanza siempre y este momento socio histórico nos regala la oportunidad de afrontar el reto de cambiar de era, aventura maravillosa que nos da un gran poder, pero nos demanda una gran responsabilidad. 

Si bien he resumido el pasado y el presente en breves anécdotas de nuestro actual vivir, no es tan sencilla la transformación que debemos hacer pues de simplificar problemas de rutina y de copiar patrones por doquier con el fin de que todos tengan de todo. lo cual nos sumió en el consumo mórbido de recursos, insumos y capital a todo nivel, pareciera que eso nos dejó flotando en una superficie de peligrosos descalabros en la profundidad de la esencia vital del ser humano y sus valores y del planeta y sus bondades, y por ende acarreamos ahora nefastas consecuencias que nos toca asumir y remediar.

Nadie decide el tiempo en el que nace. La vida llega con la obligación de vivirla. Nada más. Los que estamos aquí y ahora, tenemos el deber de repensar el pensamiento con el que organizamos esta realidad que vivimos, menuda tarea, es eso complejo? por supuesto, pero no es complejo sólo porque no lo entendamos o porque no sepamos cómo resolverlo, es complejo porque la misma realidad que se transforma y que nos transforma lo es.

Estamos pasando a asumir que las organizaciones de esta época, entendiendo organización como “asociación de personas regulada por un conjunto de normas en función de fines determinados”, tienen profundos sustanciales problemas, estamos sumidos en el caos del cambio y nos toca dar respuesta a las mismas interrogantes que seamos capaces de poner afuera.

El paradigma de la complejidad nos desafía a reordenar el conocimiento, una autoorganización que vincule lo desvinculado. Hasta ahora hemos aprendido a ver las partes por separado, asumimos que la física no tiene nada que ver con la lengua, y por eso no entendimos cuando no dijeron “todo es relativo” pensamos en una fórmula con resultados cuantificables, y Einstein esperó que su fotografía sacando la lengua nos diera nociones de que relativo procedía de relato, es decir todo es inherente al discurso que lo acompaña. y es hasta ahora que la física cuántica explica que el fenómeno cambia dependiendo del observador.

La complejidad no es meramente un cambio de paradigma, es el instrumento que nos puede permitir sumergirnos en la profundidad para reinventar los esquemas, hacer reingeniería a nuestras prácticas, repensar el orden de nuestra realidad. 

Para nadie es un secreto que lo que se produjo en masa ya no tiene el mismo valor y lo que se quiere ahora es cada vez más relativo al sensorial que a la utilidad, pues no importa para que se usa sino qué beneficio le produce en la psiquis al consumidor, las nuevas generaciones buscan cada vez más un “Bienestar Individual” que no se corresponde con los estándares a ningún nivel pues lo “individual” es “complejo” cada Ser es tan singular como la pluralidad de sus influencias, la multiculturalidad de su sociedad o la multiplicidad de sus experiencias, hayan hecho de él lo que es.   

Las generaciones actuales se caracterizan básicamente por el desapego y se consideran ciudadanos del mundo, es decir la rutina y los convencionalismos no son particularmente factores atractivos en las sociedades post milenio.

Nuestras sociedades se muestran cada vez más pragmáticas y los sujetos sociales procuran los cambios toda vez que sus intereses se vayan desarrollando, es este el punto de inflexión para las organizaciones que están conformadas por otra clase de individuos que demandan más valor que los recursos o bienes materiales.

Por ello a nivel empresarial el cambio se ha dado más rápido pues el consumidor ya no busca la marca, busca el concepto, no adquiere cantidad, busca funcionalidad óptima, el cambio ha traído consigo una crisis económica, institucional, paradigmática, y organizacional. 

El mundo cambió y las realidades actuales son considerablemente distintas a todo aquello de lo que hemos sido testigo y muy seguramente distintas a lo que verán nuestros predecesores, por ello este presente que hoy estamos transformando nos otorga el gran poder de Crear una nueva realidad, montarnos en nuevos paradigmas y formas de organización,  pero nos demanda la responsabilidad de integrar las partes en el todo y el todo en cada una de ellas.

Avancemos pues hacia la era del pensamiento complejo. Cuando estamos frente al desgaste inminente y la obsolescencia de las estructuras sociales, económicas y organizativas sobre las que veníamos viviendo, no podemos más que asumir que el cambio finalmente nos alcanzó y por estar sumidos en la rutina nos sorprendió encarnando una enfermedad colectiva que nos obligó a parar, pero ya hemos tenido tiempo de suficiente para mirarnos de frente con nuestras riquezas y pobrezas; deudas; y saldos pendientes; hemos podido mirar el espejo donde sólo se ve la mirada del responsable de mi propia vida.

Ese espacio es la verdad de quienes y cómo somos. Esa cuenta ya la sacamos y seguramente a estas alturas las decisiones que se habían diluido en el tiempo ya se tomaron. Ahora qué?… Para donde vamos?… Qué destino trae el futuro cercano?… Pues esa es una respuesta que al contrario de nuestras costumbres ya no las tiene nadie fuera de las cuatro paredes donde te encuentras, no hay un gobernante con soluciones populares, no hay un religioso que presente profecías claras de un futuro ideal, no ha tomado el control la ciencia con la alquimia para volver a la normalidad y no existen medidas o métodos que pongan soluciones financieras a la debacle. Entonces es claro que las respuestas a tus preguntas no están fuera de ti.

Entendamos que nuestra individualidad es ahora la que dicta la puta a seguir en la transformación social del futuro, y que al resolver y dar respuesta a nuestros propios problemas, estamos germinando la semilla del nuevo orden social. Ya nos lo advirtió Sheldrake, <<el pasado se acabó y el futuro no está construido!>>

Referencias:

Morin, Edgar (2000).  Introducción al pensamiento complejo, Barcelona, España:  Gedisa. ISBN: 9788474325188

Ugas Fermín, Gabriel (2012). La complejidad un modo de pensar, 3ed. San Cristóbal, Venezuela: Ediciones del Taller Permanente de Estudios Epistemológicos en Ciencias Sociales.  ISBN: 9801221283

Senge, Peter (2011) La Quinta Disciplina: EL ARTE Y LA PRÁCTICA DE LA ORGANIZACION AB IERTA AL APRENDIZAJE, GRANICA ISBN 9789506414306

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